Narrativas que defienden derechos

Conocer la experiencia vivida de otra persona es una de las herramientas más poderosas para combatir el estigma, ampliar la empatía y fortalecer el compromiso colectivo hacia la transformación social. Las historias tienen la capacidad de acercarnos a realidades que muchas veces percibimos como lejanas, cuestionar prejuicios arraigados y generar nuevas formas de comprender nuestro papel dentro de una sociedad.
En Hilar, nos sumamos a Voces Contra el Poder #DefiendoAQuienDefiende en una colaboración continua para sensibilizar a estudiantes y docentes de universidades públicas y privadas sobre la importancia de la labor que las personas defensoras de derechos humanos y periodistas realizan en México. A través de una metodología participativa basada en historias de vida, buscamos acercar a las personas participantes a las experiencias, desafíos y motivaciones de quienes defienden derechos en contextos cada vez más complejos y adversos.
Durante la primera de las dos sesiones que conforman el taller, Hilar comparte una visión integral de los derechos humanos: qué son, cómo impactan nuestra vida cotidiana, por qué es importante defenderlos y cuáles son los riesgos que enfrentan quienes trabajan por su garantía y ampliación. Más allá de la transmisión de conocimientos, el espacio invita a las personas participantes a reflexionar sobre su propia relación con los derechos humanos y a reconocer las múltiples formas en que estos atraviesan sus experiencias personales y colectivas.
El trabajo narrativo ocupa un lugar central dentro de la metodología. En conjunto con las personas participantes, el equipo de Hilar identifica y cuestiona narrativas dominantes que suelen presentar a las personas defensoras como lo que no son. A partir del diálogo, la reflexión y el encuentro con historias reales, se construyen marcos alternativos que muestran a las personas defensoras como integrantes de nuestras comunidades que trabajan para proteger derechos, fortalecer la democracia y ampliar las libertades de todas las personas.
Este proceso busca generar apropiación. Las personas participantes desarrollan sus propias interpretaciones y encuentran conexiones entre las historias compartidas y sus propias experiencias. De esta manera, adquieren herramientas narrativas, como lo son conceptos, argumentos, ejemplos y referencias vivenciales, que les permiten conversar sobre derechos humanos en sus propios espacios, responder a la desinformación y contribuir a transformar percepciones dentro de sus comunidades, círculos sociales y entornos educativos.
A través de esta metodología, desarrollada por la Fundación John F. Kennedy, las personas participantes:
- Aprenden sobre la historia y relevancia de los derechos humanos para la construcción de sociedades democráticas e inclusivas.
- Conocen las historias de vida, los desafíos y los compromisos de personas defensoras de derechos humanos en México.
- Desarrollan habilidades para identificar, cuestionar y transformar narrativas estigmatizantes sobre la defensa de derechos.
- Fortalecen sus capacidades para sostener conversaciones informadas sobre derechos humanos en sus comunidades y redes.
Al finalizar el proceso, las personas participantes presentan monólogos construidos a partir de las historias de las personas defensoras que conocieron durante el taller. Esta puesta en escena funciona como un ejercicio de apropiación narrativa: las historias se convierten en experiencias comprendidas, interpretadas y compartidas por quienes participaron. El resultado es una comprensión más profunda del papel que los derechos humanos desempeñan en la vida cotidiana y de la importancia de proteger a quienes los defienden.
En Hilar entendemos que las transformaciones sociales duraderas no dependen únicamente de cambios legales o institucionales. También requieren cambios culturales y narrativos que permitan construir sentidos comunes más amplios en torno a la dignidad, la igualdad, la libertad y los derechos humanos. Mientras persistan narrativas que deshumanizan, excluyen o estigmatizan a determinados grupos, será difícil consolidar sociedades verdaderamente justas. Por ello, nuestro trabajo busca contribuir a la construcción de marcos compartidos que fortalezcan la empatía, el reconocimiento mutuo y la convicción de que los derechos humanos son una herramienta colectiva para garantizar una vida digna para todas las personas.
